Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes, tristes.
Tristes armas si no son las palabras. Tristes, tristes.
Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes, tristes.
De "Cancionero y romancero de ausencias"
El viernes, 12 de marzo, murió Miguel Delibes.
Los escritores perduran en sus obras, y en nosostros, al leerlos.
“Él creía saber cuanto puede saber un hombre. Leía de corrido, escribía para entenderse y conocía y sabía aplicar las cuatro reglas. Bien mirado, pocas cosas más cabían en un cerebro normalmente desarrollado."